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Comenzamos una serie de artículos en el blog sobre las patologías más frecuentes que podemos encontrar en los edificios. Podemos agruparlas en los apartados que contempla la Inspección Técnica de Edificios ITE…

Patologías frecuentes en estructura y cimentación.

  • Estado de la estructura y cimentación.
  • Estado de las fachadas interiores, exteriores y medianeras.
  • Estado de las cubiertas y azoteas.
  • Estado de las redes generales de fontanería y saneamiento.
  • Estado de los elementos de accesibilidad.

Empezamos con las patologías frecuentes en estructura y cimentación…

Estructura y cimentación

Podemos dividir la estructura y cimentación en grandes grupos según el sistema constructivo utilizado: ladrillo y mampostería, estructuras de madera, metálicas, de hormigón…

Ladrillo y mampostería

En una estructura de fábrica podemos encontrarnos, como lesión principal, la fisuración de los muros de fábrica. Dicha fisuración suele ser motivada por movimientos, pero puede darse la circunstancia de responder a aparejos con defectos de ejecución, a la presencia de piezas de distinta calidad, a piezas con una menor resistencia a la compresión (sobre todo cuando encontramos muros con cargas importantes), fisuración del mortero ante esfuerzos de tracción o fisuración de las piezas cerámicas ante morteros con fuerte retracción, por ejemplo.

En los apoyos de dinteles y vigas sobre fábricas con poca resistencia a la compresión es frecuente encontrar fisuras locales características.

Patologías frecuentes en estructura y cimentación. Ladrillo y mampostería.

Como se ha citado anteriormente, también es frecuente encontrar fisuración en elementos de fábrica producidos por causas estructurales tales como flexión del forjado, por cortante (descensos puntuales de la cimentación), aplastamiento, asientos diferenciales, etc.

Patologías frecuentes en estructura y cimentación. Ladrillo y mampostería.

Estructuras de madera

Las lesiones más frecuentes que encontramos en las estructuras de entramado de madera son debidas a la presencia de agua en el terreno (en sótanos y plantas bajas), en los espacios bajo cubierta y en las zonas húmedas de las viviendas (en cuartos de baño y cocinas). Las zonas con presencia de humedad excesiva se ven afectadas por la aparición de hongos y pudrición. Los agentes bióticos (hongos e insectos) suelen ser más dañinos que los abióticos (agua y radiación solar).

Patologías frecuentes en estructura y cimentación. Estructuras de madera.

Los hongos se alimentan de sustancias de reserva de la madera, por lo que no producen una reducción significativa de la sección de los elementos estructurales, pero sí provocan cambios en la apariencia (color grisáceo y azulado) que modifican su aspecto exterior. Suelen darse con humedades superiores al 20%. La pudrición por hongos puede ser parda o blanca.

Patologías frecuentes en estructura y cimentación. Estructuras de madera.

Por otra parte los insectos más frecuentes que encontramos en estructuras de madera son la polilla, la carcoma y las termitas. La carcoma suele aparecer en zonas húmedas, ligada muchas veces a procesos previos de pudrición, observándose al descubrir los elementos afectados pequeños orificios de 2 a 3 mm. Las termitas, que pueden producir graves daños, tienen la particularidad en muchas ocasiones de no mostrar afectación al exterior del elemento hasta prácticamente el colapso.

Patologías frecuentes en estructura y cimentación. Estructuras de madera.

Estructuras metálicas

Las patologías más frecuentes en estructuras metálicas en la inspección de un edificio son debidas a deformaciones mecánicas (por flexión y compresión en forma de flecha y pandeo), ya que las de origen térmico se asocian principalmente al fuego.

La rotura de la mayoría de los elementos estructurales metálicos viene precedida de una deformación previa que suele permitir la detección del problema con antelación. Este tipo de rotura dúctil no se da en elementos de fundición. La rotura frágil es menos habitual y se da cuando se produce fatiga en el material o desgarros laminares.

No obstante las lesiones más frecuentes que podemos encontrar en elementos metálicos son la oxidación asociada a la corrosión. La presencia de óxido, sobre todo en zonas húmedas ocultas (como viguetas de forjado en baños y cocinas) puede llegar a producir una pérdida de sección que disminuya la capacidad portante. La corrosión más habitual es la de origen químico (agentes ambientales, otros materiales de construcción, cloruros, sulfatos y otros químicos presentes en el agua, ácidos, etc).

Patologías frecuentes en estructura y cimentación. Estructuras metálicas.

Finalmente se hace mención al debilitamiento que pueden sufrir las uniones metálicas, especialmente las soldaduras, tras un incendio, en concreto, en el momento en el que la estructura se está enfriando y se producen las mayores tensiones por retracción. Esto es un caso absolutamente excepcional pero no por ello de menor importancia.

Estructuras de hormigón

En una estructura de hormigón oculta es difícil detectar lesiones, siendo la más habitual la fisuración propia de los elementos, que puede aparecer al cabo de horas, días, semanas o años desde la puesta en carga.

La fisuración se caracteriza por un desarrollo lineal que se produce cuando la tensión (normalmente por tracción) sobrepasa la capacidad resistente. Dicha fisuración se puede distinguir por la fecha de aparición en el elemento, por su forma, trayectoria, abertura, etc.

Patologías frecuentes en estructura y cimentación. Estructuras de hormigón.

En estos casos es fundamental determinar si las fisuras están estabilizadas (muertas) o en movimiento (vivas), normalmente por causas activas como la temperatura, solicitaciones dinámicas, etc.

Dentro de los distintos tipos de fisuras podemos encontrarlas por retracción, por acciones mecánicas (tracción y compresión) o de origen químico, por agentes externos o por ambientes agresivos (poco frecuentes en Madrid al tratarse de una ciudad de interior). En este último grupo son frecuentes los casos de corrosión de la armadura, por carbonatación, por cloruros o por reacción de árido álcali, que con la expansión volumétrica del óxido generan fisuración en la dirección del armado y desprendimientos.

También cabe destacar la importancia de la afección del hormigón por aluminosis, relativamente frecuente en edificios de hormigón de los años 60 y principios de los 70, aunque con poca incidencia en el parque edificatorio madrileño.

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Otras páginas relacionadas:

RT arquitectura – Inspección Técnica de Edificios ITE

RT arquitectura – Informe de Evaluación de Edificios IEE

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